Las cifras de Asobancaria y DataCrédito revelan un sistema bajo asedio. El fraude digital, el robo de datos de tarjetas y las estafas en línea concentran el 75 % de todos los casos. Colombia ocupa el puesto 98 en el índice global de protección antifraude.
Categoría: Fraude digital | Estadísticas del sistema financiero colombiano
Fuentes: Asobancaria | DataCrédito | Sumsub — 2025/2026
Por: Moratto Abogados Grupo Jurídico S.A.S.
Las cifras que definen el momento
Colombia no enfrenta un aumento marginal del fraude bancario. Enfrenta una crisis de escala. Solo en el primer semestre de 2025, Asobancaria registró más de 218.000 reclamaciones formales por fraude en canales financieros. Una cifra que equivale a más de 1.200 casos por día, durante 180 días continuos, sin interrupción.
El estudio Fraude en Colombia 2025, elaborado por DataCrédito, entregó datos igualmente contundentes: el 97,7 % de los colombianos percibe el fraude como un problema frecuente, y el 36,6 % afirma haber sido víctima directa en los últimos doce meses. El 61 % dice conocer personalmente a alguien que también lo fue. Estas cifras no describen un riesgo excepcional. Describen una condición estructural del entorno financiero colombiano.
Dónde se concentra el fraude
La composición de los casos revela con precisión dónde opera el delito con mayor eficacia. Las estafas en compras en línea concentran el 34,5 % de los casos. El fraude digital propiamente dicho representa el 26,7 %. El robo de datos de tarjetas alcanza el 14 %. Entre estas tres modalidades se acumula el 75 % de todo el fraude financiero reportado en Colombia.
El fraude ya no opera principalmente desde las calles. Opera desde servidores, aplicaciones, mensajes de texto y llamadas diseñadas con precisión para romper el filtro crítico del usuario. La criminalización del entorno digital colombiano avanza a una velocidad que la regulación no logra seguir.
A nivel regional, los datos de la firma Sumsub son inequívocos: los fraudes digitales en América Latina crecieron un 50,65 % en el primer trimestre de 2025 frente al mismo período del año anterior, superando el promedio global del 46,41 %. Colombia, que ya registraba un incremento del 43,5 % en intentos de fraude digital durante 2024, confirma la tendencia con un agravante: el sector financiero casi triplicó su tasa de fraude de identidad, pasando de 1,01 % a 2,98 % de todas las verificaciones realizadas.
Colombia en el ranking global: un resultado preocupante
El Global Fraud Index de Sumsub ubicó a Colombia en el puesto 98, dentro del grupo de los 15 países menos protegidos del mundo frente al fraude digital, y en el penúltimo lugar de América Latina. Ese posicionamiento no es solo un dato estadístico: tiene consecuencias directas sobre la percepción de riesgo de los inversionistas, sobre las condiciones de acceso al crédito y sobre la competitividad del ecosistema financiero colombiano en el entorno regional.
El Chief Product Officer de Sumsub, Andrew Novoselsky, señaló durante el Latam Fintech Market celebrado en Barranquilla que Colombia cuenta con un marco regulatorio sólido en materia antifraude, pero que persisten vacíos prácticos: acceso limitado a bases de datos oficiales y falta de guías claras para el monitoreo de transacciones. Esa asimetría genera exposición sistémica que el delincuente digital explota con precisión.
El subregistro: el problema dentro del problema
Uno de los datos más reveladores del panorama colombiano es el nivel de subregistro. El 69 % de las personas que sufren fraude financiero no lo denuncia. Ese silencio tiene consecuencias prácticas graves: impide que las autoridades dimensionen el problema real, debilita la base estadística para la regulación y deja a los usuarios sin los soportes documentales que, en un proceso legal posterior, son fundamentales para obtener reparación o restitución.
Desde la perspectiva del litigio bancario, el subregistro es un obstáculo doble. El usuario que no denuncia pierde la prueba más temprana del delito, y el banco, al no recibir la notificación formal, no activa los protocolos de atención que la normativa le exige. La denuncia oportuna no es solo un deber ciudadano: es una herramienta de protección jurídica personal que marca la diferencia entre un proceso exitoso y uno que se extingue por falta de evidencia.
Qué significa esto para los usuarios bancarios
En un entorno donde más del 80 % de los colombianos con cuentas bancarias afirma haber sido objetivo de intentos de fraude, la pregunta ya no es si puede ocurrir, sino cómo responder cuando ocurra. La velocidad de la respuesta inicial, la documentación del incidente y el conocimiento de los canales de reclamación disponibles determinan en gran medida el resultado para la víctima.
El ciclo de escalada que aplicamos en Moratto Abogados parte de esa base: reclamación formal ante el banco con argumentación técnica y jurídica, escalada ante el Defensor del Consumidor Financiero, interposición de queja ante la Superintendencia Financiera y, cuando el caso lo amerita, demanda ante la Delegatura para Funciones Jurisdiccionales. Cada etapa tiene tiempos, requisitos y argumentos específicos que marcan la diferencia entre una reclamación exitosa y una que se extingue por vicios formales o por debilidad probatoria.
Si fue víctima de fraude bancario digital, no espere. Cada día que pasa sin actuar formalmente debilita su posición jurídica. Contáctenos en Moratto Abogados Grupo Jurídico S.A.S. Analizamos su caso, identificamos la modalidad del fraude y trazamos la estrategia de reclamación con base en el Sistema TRACE. Calle 76 #54-11, Of. 804 — Barranquilla.

